Entradas

Mostrando entradas de marzo, 2021

Poema diamors

Hola bella polola Con carita de ratón  Te amo con todo mi corazón  De leshuga escarola.

Pre existencias

El vacío de una vida sin dolor debe ser asfixiante. No es que quiera romantizar las veces en las que uno toca fondo, pero me suena bastante aburrida y mas aun, ignorante, andar por ahí con el cuerpo ileso, sin magulladuras, sin las marcas en la piel que te deja esa podrida y ruin parte del mundo. Esa que nos ahogó, nos apaleó en el suelo y se regocijó con nuestros quejidos. La maldita vida que acumula aflicciones y las explota en la cara cuando no estamos preparados ni alerta.  Esas marcas y esos dolores profundos, son un pedazo enorme del fondo del iceberg. Después de aprender a vivir con ellos, nos aprovechamos y los usamos para que nos mantengan a flote.  Andar por la vida embelesado por la ignorancia de esa enorme cantidad de dolores bajo la superficie. Ese andar me aterra, como me aterra un espacio vacío, o una oscuridad eterna. No gracias, no es esa la manera en que quiero amarte. Tienes tu propio historial de aflicciones, tan grande que no alcanzo a ver el final. Segura...

El mito de la roca

Imagen
Mucho se ha dicho y escrito sobre Sísifo y su condena, pero pocos saben que aquella leyenda, o más bien mito, no es más que una historia de amor. Se piensa que Sísifo se vio obligado, día tras día a cargar con una pesada roca por una empinada colina, nadie se puso a pensar en la alegría del hombre cada vez que llegaba el momento de caer, de delizarse a toda velocidad y sentir el vértigo en su estómago, la adrenalina de una caída libre junto a su querida roca. Porque sí, aquella roca es una metáfora (maldigo a los intelectuales y su retorcida literalidad). No hay otra cosa en aquella roca que un corazón, brazos, piernas y un amor, el amor para Sísifo, las caricias para Sísifo y los abrazos incontenibles para Sísifo.  A ningún estudioso se le ocurrió mirar el pasado de Sísifo como el mismo protagonista: con orgullo, con la sabiduría de un hombre adolorido y cicatrizado, con los fantasmas y los cambios de piel a cuestas, pero con la satisfacción creciente de haber hecho si...