El concierto de la tía Edna
Edna St. Vincent Millay EL CONCIERTO No, voy a ir yo sola. Volveré cuando acabe. Sí, por supuesto que te quiero. No, no se alargará. ¿Por qué no puedes acompañarme? Eres un amante excesivo. Te pondrías en medio de mí y de la música. Nada tenemos que ver ambos con la música. No podemos hacer de ella un marco de filigrana en medio del cual tú y yo, tiernamente alegres por haber acudido, nos sentemos sonrientes, cogidos de la mano. Vamos, vamos, confórmate con esto. Volveré contigo, te juro que lo haré; y todavía podrás reconocerme. Seré un poco más alta solamente que al marcharme. Mi awela llegaba a ser catete cuando hablaba sobre flores. Le gustaba harto tener jardincito o huerta y esas cosas, y siempre pero recontrasiempre decía: "mira mi niño, otra flor más, te das cuenta que todas sirven?". Yo no llegué a entender esa frase weona hasta el día en que me preparó una sopa con fideos de letras. La vieja se puso al lado mío y me dijo: "mira Daniel, revuelve un poquito la so...