El concierto de la tía Edna
Edna St. Vincent Millay
EL CONCIERTO
EL CONCIERTO
No, voy a ir yo sola.
Volveré cuando acabe.
Sí, por supuesto que te quiero.
No, no se alargará.
¿Por qué no puedes acompañarme?
Eres un amante excesivo.
Te pondrías en medio
de mí y de la música.
Nada tenemos que ver ambos con la música.
No podemos hacer de ella un marco de filigrana
en medio del cual tú y yo,
tiernamente alegres por haber acudido,
nos sentemos sonrientes, cogidos de la mano.
Vamos, vamos, confórmate con esto.
Volveré contigo, te juro que lo haré;
y todavía podrás reconocerme.
Seré un poco más alta solamente
que al marcharme.
Volveré cuando acabe.
Sí, por supuesto que te quiero.
No, no se alargará.
¿Por qué no puedes acompañarme?
Eres un amante excesivo.
Te pondrías en medio
de mí y de la música.
Nada tenemos que ver ambos con la música.
No podemos hacer de ella un marco de filigrana
en medio del cual tú y yo,
tiernamente alegres por haber acudido,
nos sentemos sonrientes, cogidos de la mano.
Vamos, vamos, confórmate con esto.
Volveré contigo, te juro que lo haré;
y todavía podrás reconocerme.
Seré un poco más alta solamente
que al marcharme.
Mi awela llegaba a ser catete cuando hablaba sobre flores. Le gustaba harto tener jardincito o huerta y esas cosas, y siempre pero recontrasiempre decía: "mira mi niño, otra flor más, te das cuenta que todas sirven?".
Yo no llegué a entender esa frase weona hasta el día en que me preparó una sopa con fideos de letras. La vieja se puso al lado mío y me dijo: "mira Daniel, revuelve un poquito la sopa y a ver qué se forma".
No podría transcribir aquí qué fue lo que se formó ese día porque no me acuerdo, pero sí recuerdo que entendí lo que quiso decir la vieja porque mientras yo trataba de rebuscar alguna palabra legible en la sopa, ella se llenaba de emoción y me decía: "no pos Daniel, no busques una sola palabra, hay todo un poema metido allá dentro, mira desde más lejos cabro weón!"
Yo, obediente, me paré para mirar desde más lejos. Y bueno, tampoco encontré nada. Peeeeeeero, añazos después, ocurrió que mi pareja agarró un avión pa irse al otro lado del mundo únicamente a ver un concierto, y me pareció tan espectacular su aventura, que pensé que tenía que escribir algo al respecto. Y ahí fue cuando me acordé de mi awela: "mira Daniel, revuelve un poquito la sopa y a ver qué se forma".
Agarré una App de Inteligencia Artificial y le pedí que me buscara algún poema o canción que hablara de algo parecido a la aventura de mi pareja. Y paf!!! la teja de mi awela me cayó en la cabeza como un ladrillo. Efectivamente, basta con revolver un poquito nomás las letras, y uno se puede encontrar con historias que calzan casi perfecto con nuestra historia personal, por específica o rebuscada que suene.
Un ejemplo es este poema de la tía Edna, que me gustó mucho muchísimo. Capaz que sólo agregaría que una vez que vuelvas, me permitas medir cada milímetro de altura nueva que andarás trayendo.
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