Pre existencias

El vacío de una vida sin dolor debe ser asfixiante. No es que quiera romantizar las veces en las que uno toca fondo, pero me suena bastante aburrida y mas aun, ignorante, andar por ahí con el cuerpo ileso, sin magulladuras, sin las marcas en la piel que te deja esa podrida y ruin parte del mundo. Esa que nos ahogó, nos apaleó en el suelo y se regocijó con nuestros quejidos. La maldita vida que acumula aflicciones y las explota en la cara cuando no estamos preparados ni alerta. 

Esas marcas y esos dolores profundos, son un pedazo enorme del fondo del iceberg. Después de aprender a vivir con ellos, nos aprovechamos y los usamos para que nos mantengan a flote. 

Andar por la vida embelesado por la ignorancia de esa enorme cantidad de dolores bajo la superficie. Ese andar me aterra, como me aterra un espacio vacío, o una oscuridad eterna. No gracias, no es esa la manera en que quiero amarte.

Tienes tu propio historial de aflicciones, tan grande que no alcanzo a ver el final. Seguramente yo también. Y sabes? No tengo intención alguna de ponerme una capa de superheroe para venir a sanarte los dolores. No es mi trabajo y no quiero hacerme cargo de eso. Pero ten claro, por favor, que puedo acompañarte, que quiero sostenerte la mano cuando necesites presionar tu dolor, que quiero asistirte cuando necesites extirparlo. Quiero amasarte cuando tu lucha diaria contra ese infame dolor te contracture la espalda. Quiero ser tu compañero, quiero estar ahí cuando sanes, cuando vuelvas a enfermar y vuelvas a sanar y...

Quiero ser tu compañero, querida.
Quiero ser tu compañero.

Comentarios

Entradas populares de este blog

SUPERCAGÓN

Vísteme despacio, que voy apurado

Amor