Día Uno

Supongo que empecé a escribir esto para hacer un poco más liviana la espera. Que no dimensioné para nada lo que significaba pasar tres semanas sin volver a verte.
Pero no importa (creo), porque seguimos hablando lo mismo que antes de vernos, me mandas una foto al día (OMG!), y pareciera que nos vamos cayendo mejor al siguiente día.
Tengo que confesar que aún estoy un poco tutuleco con todo lo que hablamos por teléfono ayer. Me contaste cosas y te conté cosas. De esas que uno no sabe si largarlas así no más porque le llevan su buen resto de drama,  y las ganas de no echar nada a perder tienden a ponerlo a uno bastante paranoico.
Reaccionaste de la manera que me hizo más feliz, y al mismo tiempo la que menos esperaba, así que necesito agredecerte por eso (otra vez). Aparte me confesaste que te sentías muy cómoda hablando conmigo, lo que me dejó un gustito bkn en la wata, porque pa qué andamos con cosas, a mí me pasa lo mismo y creo q es bien evidente.

Fease de tazón del día: Hay un tiempo para todo.

Comentarios

Entradas populares de este blog

SUPERCAGÓN

Vísteme despacio, que voy apurado

Amor